Aquel pobre lector, que alguna vez leyó alguna de mis entradas, allá por el 2009, 2010, 2011 o hasta inclusive 2012, donde lo nombraba al Innombrable de Pablo. El Voldemort de mi vida. Recordaba estos días (realmente nunca lo hago), cuando fuimos al Jardín Botánico, cada detalle de las baldosas que recorríamos por Palermo, los domingos enteros que pasábamos haciendo el amor, las mil y una llamadas nocturnas diarias para hablar sobre lo ya hablado, la cantidad inmensa de detalles que tenía, que me convertían en una nena malcriada, pero amada.
Pero entre tanto buen recuerdo, nunca puedo dejar que los malos se queden en el olvido. Los tengo tan a flor de piel como si fueran totalmente recientes, y es que la verdad, nunca olvidé cómo terminamos un jueves, y el miércoles había hecho público que estaba en pareja con una morocha, la cual, no daba ni dos pesos, pero en el fondo, sabía que iba a durar. Una chica con la cual se mudó a donde nos íbamos a mudar nosotros, que usó el anillo que algún día iba a usar yo. Alrededor de 4 años estuvieron juntos, mientras yo respiraba en alguna otra punta de Buenos Aires.
Pablo fue mi primer amor. No sabía ni salir a la calle sin él. Cuando nos separamos, pensé que me iba a morir del dolor. Derramé cada lágrima queriendo que sea la última, pero tardé en darme cuenta que me iba a costar años que dejaran de caer. Y aunque pasaran los años, nunca me dejé de preguntar por qué hizo lo que hizo, sin más ni menos.
Pero un día cualquiera, me despierto. Así, en el medio de la nada, entre dormida mirando la tele, me llega un aviso que me desacomodó las ideas, terriblemente. Y resurgieron en mí, el odio y la bronca de recordar cuando me dijo que él no iba a llevar su celular porque estaba sin batería y era mentira. La vez que confirmó que ese departamento era nuestro, que me amaba con locura y que nunca jamás en la vida me iba a lastimar. Recordé todo esto al mismo tiempo que me acordaba del dolor de pecho que senti hace años. Esto, me despertó:
Mostrando entradas con la etiqueta Pablo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pablo. Mostrar todas las entradas
jueves, 18 de diciembre de 2014
sábado, 30 de abril de 2011
Rota
Hice varias entradas de las "cajas de recuerdos" no para recordar viejos amores o momentos, sino para poder saber qué era lo que andaba mal en mí. Qué hice mal yo o qué hicieron mal ellos. Leerme en la pantalla para mí es distinto.
En especial quise hondar en Pablo, que lamentablemente fue muy importante para mí, digo lamentablemente porque pensé que era la persona "más perfecta" que pude conocer, confié en él como no lo hice jamás, armé planes a futuro que jamás hubiera hecho antes y yo misma me armé una burbuja falsa en la que entré y no salí por muchísimo tiempo. No quería salir, era feliz con mentiras, mintiéndole a mi mamá sobre a dónde iba, a mi hermana, a mis amigos, mintiéndole al resto diciéndole que él me hacía bien, mintiéndome a mí misma, creyéndome que él era bueno para mí.
Hasta que me di cuenta mirando a mi alrededor, de lo mucho que esa persona cambió mi familia, mis amigos, mi visión en el estudio, y hasta a mí misma. Me miré en el espejo y no voy con metáforas, pero realmente me desconocía. Veía actitudes en mí que no había tenido jamás. Fue como verme desde afuera, y ver todo eso junto, me shockeó.
Cuando empecé a escribir, se me revolvía el estómago y se me hacía un nudo en la garganta terrible. Se me nublaba la vista de la bronca, del enojo y de la impotencia de no haber reaccionado antes. De no haberlo podido parar cuando todavía tenía tiempo, de no haber escuchado a mis amigos, de no hacerle caso a mi cabeza cuando me decía que pase lo que pase, no le creyera.
Sufrí y lloré ese amor que pensé y juré que iba a durar para siempre, me tuve que resignar a tirar promesas, y proyectos al tacho. De qué me servía acordarme de cuando fui feliz con él, si fue una felicidad falsa. Hoy, puedo decir que lo superé casi por completo.
En especial quise hondar en Pablo, que lamentablemente fue muy importante para mí, digo lamentablemente porque pensé que era la persona "más perfecta" que pude conocer, confié en él como no lo hice jamás, armé planes a futuro que jamás hubiera hecho antes y yo misma me armé una burbuja falsa en la que entré y no salí por muchísimo tiempo. No quería salir, era feliz con mentiras, mintiéndole a mi mamá sobre a dónde iba, a mi hermana, a mis amigos, mintiéndole al resto diciéndole que él me hacía bien, mintiéndome a mí misma, creyéndome que él era bueno para mí.
Hasta que me di cuenta mirando a mi alrededor, de lo mucho que esa persona cambió mi familia, mis amigos, mi visión en el estudio, y hasta a mí misma. Me miré en el espejo y no voy con metáforas, pero realmente me desconocía. Veía actitudes en mí que no había tenido jamás. Fue como verme desde afuera, y ver todo eso junto, me shockeó.
Cuando empecé a escribir, se me revolvía el estómago y se me hacía un nudo en la garganta terrible. Se me nublaba la vista de la bronca, del enojo y de la impotencia de no haber reaccionado antes. De no haberlo podido parar cuando todavía tenía tiempo, de no haber escuchado a mis amigos, de no hacerle caso a mi cabeza cuando me decía que pase lo que pase, no le creyera.
Sufrí y lloré ese amor que pensé y juré que iba a durar para siempre, me tuve que resignar a tirar promesas, y proyectos al tacho. De qué me servía acordarme de cuando fui feliz con él, si fue una felicidad falsa. Hoy, puedo decir que lo superé casi por completo.
¿Por qué digo casi lo superé? Porque siento que no puedo ser feliz. Siento que por culpa de esto que me pasó, estoy rota, me impido ser yo misma, siento que soy una hoja en blanco. Que no tengo que demostrar lo que siento a la otra persona, que no existe el amor de verdad. Que si conozco a X persona, me va a lastimar, que no tengo que enamorarme, que no tengo que creerle en nada, y que si realmente es sincero, tarde o temprano va a causarme el mismo dolor.
Hoy puedo decir que siento algo por alguien, pero tengo miedo. Siento que tengo mucho para dar, pero no quiero salir lastimada. Como le decía a un amigo mío, antes de que algo empiece, ya estoy pensando en cómo va a terminar.
Hoy puedo decir que siento algo por alguien, pero tengo miedo. Siento que tengo mucho para dar, pero no quiero salir lastimada. Como le decía a un amigo mío, antes de que algo empiece, ya estoy pensando en cómo va a terminar.
miércoles, 6 de abril de 2011
La caja de recuerdos: Pablo Parte I
(El famoso Pablo que hablé en tantas entradas... Prometo actualizar más seguido!)
Estuvimos un año y medio en una relación que al principio, lo admito, era hermoso todo, absolutamente todo. Él era divino, me llamaba para preguntarme cómo estaba y para decirme que me quería en el medio de su trabajo, me cuidaba muchísimo y me trataba como a una reina, hasta acá, perfecto, lo admito. Al poco tiempo de empezar la relación con él, lo dejé por miedo al compromiso, le dije tal cual lo que me pasaba, que tenía miedo de ir tan rápido, que era muy chica, que él me llevaba 6 años y eso no era una pavada. Y que el estar juntos en secreto me costaba muchísimo y se me estaba yendo de las manos. Sentía que se le caían un par de lágrimas y me pedía por favor que no lo dejara, y eso me partía el alma, pero todo era muy nuevo para mí y no sabía que hacer. Dos meses estuvimos separados sin hablarnos, pero yo lo extrañaba tanto que no me importó nada y lo llamé a su celular diciéndole que lo extrañaba.
Acá había hablado de eso y del miedo que le tenía a mi ex suegra...
Me estaba arriesgando a quedar como una idiota, a que me mandara al carajo por dejarlo y después volver, pero no aguantaba más, por más miedo que tuviera a esa responsabilidad, a su edad, a situación en mi casa (ya que nos veíamos a escondidas) yo quería estar con él igual. Y todo volvió a ser perfecto. Hasta que me di cuenta que era una persona super posesiva y celosa, me llamaba a las 9:40 antes de ir a trabajar, a las 10:15 cuando llegaba al trabajo, a las 15 en mi recreo, a la salida de mi colegio a las 18:10, a las 19:45 cuando estaba por irse de su trabajo, un ratito después cuando se subía al colectivo tipo 20:15, y por último a las 22:30 cuando terminaba de cenar. 7 llamadas diarias obligatorias más alguna que otra complementaria. Con el tiempo me di cuenta que no lo hacía por amor ni por extrañarme si no para saber todo el tiempo en dónde andaba.
Demás está decir que me alejé de mis amigos completamente, estaba todo el día conectada al facebook para vigilar que nadie ponga nada raro en mi muro para llegar a tiempo y borrarlo, ya que cualquier cosa que pareciera "fuera de lugar" era un detonante para una pelea de horas y horas. Me alejé de mis amigas, estuve peleada con mi hermana por 4 meses, demás está decir que no salía a bailar JAMÁS y que todo lo que hacía o me decían era motivo de sospecha. Nunca lo engañé, jamás, pero en año nuevo de hace dos años mi mejor amiga se cansó que la dejara de lado y me puso entre la espada y la pared o iba a bailar con ella o se enojaba de por vida casi. Accedí y cuando estaba por ir a su casa a eso de las 18 para que él no sospechara, le mandé un mensaje a mi hermana en inglés para que mi mamá por si leía el mensaje no lo entendiera, ya que no sabía ni que tenía novio, ni que iba a ir a bailar esa noche ni que mi novio tampoco sabía que iba a bailar ese día.
"Vane, me voy a bailar con Lud, cubrime en casa, ÉL tampoco sabe nada" ¿Qué pasó? En vez de poner el número de mi hermana, se LO MANDÉ A ÉL.
En ese momento grité un NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! Pero el mensaje ya había sido enviado y dijera lo que dijera no me iba a creer. Lo leía y lo leía y no sabía si romper mi celular antes de que él llamara o fugarme a un país desconocido y cambiar mi nombre. De más está decir que estuvimos peleados creo que unos 2 días, pero después volvimos, y nada pero nada volvió a ser igual.
Quiero aclarar que no iba a ir a un boliche a meterle los cuernos, solamente no quería perder a mi mejor amiga, y ese día, terminé perdiendo a los dos. Después, más tarde me di cuenta que esa relación enfermiza que tuve con él, era basada en el miedo, le tenía miedo a mi propio novio, hacía y deshacía todo para evitar que se enojara y para hacerlo feliz. Sufrí muchísimo porque él y mi mejor amiga se peleaban por mí como si fuera un pedazo de carne y me pusieron entre la espada y la pared, muchas veces escuché la frase "o él o yo" "andá con ella y a mí no me ves más".
Un año y medio en pareja, de manera secreta y totalmente enfermiza. Eso no era amor. Estaba ciega y no me di cuenta de lo que estaba perdiendo todo.
¿Vieron? El nombre del blog no está al pedo...
Estuvimos un año y medio en una relación que al principio, lo admito, era hermoso todo, absolutamente todo. Él era divino, me llamaba para preguntarme cómo estaba y para decirme que me quería en el medio de su trabajo, me cuidaba muchísimo y me trataba como a una reina, hasta acá, perfecto, lo admito. Al poco tiempo de empezar la relación con él, lo dejé por miedo al compromiso, le dije tal cual lo que me pasaba, que tenía miedo de ir tan rápido, que era muy chica, que él me llevaba 6 años y eso no era una pavada. Y que el estar juntos en secreto me costaba muchísimo y se me estaba yendo de las manos. Sentía que se le caían un par de lágrimas y me pedía por favor que no lo dejara, y eso me partía el alma, pero todo era muy nuevo para mí y no sabía que hacer. Dos meses estuvimos separados sin hablarnos, pero yo lo extrañaba tanto que no me importó nada y lo llamé a su celular diciéndole que lo extrañaba.
Acá había hablado de eso y del miedo que le tenía a mi ex suegra...
Me estaba arriesgando a quedar como una idiota, a que me mandara al carajo por dejarlo y después volver, pero no aguantaba más, por más miedo que tuviera a esa responsabilidad, a su edad, a situación en mi casa (ya que nos veíamos a escondidas) yo quería estar con él igual. Y todo volvió a ser perfecto. Hasta que me di cuenta que era una persona super posesiva y celosa, me llamaba a las 9:40 antes de ir a trabajar, a las 10:15 cuando llegaba al trabajo, a las 15 en mi recreo, a la salida de mi colegio a las 18:10, a las 19:45 cuando estaba por irse de su trabajo, un ratito después cuando se subía al colectivo tipo 20:15, y por último a las 22:30 cuando terminaba de cenar. 7 llamadas diarias obligatorias más alguna que otra complementaria. Con el tiempo me di cuenta que no lo hacía por amor ni por extrañarme si no para saber todo el tiempo en dónde andaba.
Demás está decir que me alejé de mis amigos completamente, estaba todo el día conectada al facebook para vigilar que nadie ponga nada raro en mi muro para llegar a tiempo y borrarlo, ya que cualquier cosa que pareciera "fuera de lugar" era un detonante para una pelea de horas y horas. Me alejé de mis amigas, estuve peleada con mi hermana por 4 meses, demás está decir que no salía a bailar JAMÁS y que todo lo que hacía o me decían era motivo de sospecha. Nunca lo engañé, jamás, pero en año nuevo de hace dos años mi mejor amiga se cansó que la dejara de lado y me puso entre la espada y la pared o iba a bailar con ella o se enojaba de por vida casi. Accedí y cuando estaba por ir a su casa a eso de las 18 para que él no sospechara, le mandé un mensaje a mi hermana en inglés para que mi mamá por si leía el mensaje no lo entendiera, ya que no sabía ni que tenía novio, ni que iba a ir a bailar esa noche ni que mi novio tampoco sabía que iba a bailar ese día.
"Vane, me voy a bailar con Lud, cubrime en casa, ÉL tampoco sabe nada" ¿Qué pasó? En vez de poner el número de mi hermana, se LO MANDÉ A ÉL.
En ese momento grité un NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! Pero el mensaje ya había sido enviado y dijera lo que dijera no me iba a creer. Lo leía y lo leía y no sabía si romper mi celular antes de que él llamara o fugarme a un país desconocido y cambiar mi nombre. De más está decir que estuvimos peleados creo que unos 2 días, pero después volvimos, y nada pero nada volvió a ser igual.
Quiero aclarar que no iba a ir a un boliche a meterle los cuernos, solamente no quería perder a mi mejor amiga, y ese día, terminé perdiendo a los dos. Después, más tarde me di cuenta que esa relación enfermiza que tuve con él, era basada en el miedo, le tenía miedo a mi propio novio, hacía y deshacía todo para evitar que se enojara y para hacerlo feliz. Sufrí muchísimo porque él y mi mejor amiga se peleaban por mí como si fuera un pedazo de carne y me pusieron entre la espada y la pared, muchas veces escuché la frase "o él o yo" "andá con ella y a mí no me ves más".
Un año y medio en pareja, de manera secreta y totalmente enfermiza. Eso no era amor. Estaba ciega y no me di cuenta de lo que estaba perdiendo todo.
¿Vieron? El nombre del blog no está al pedo...
lunes, 27 de diciembre de 2010
Cosas de miedo: Las suegras
Víctima: Yo
Victimaria (y temeraria): Mónica, mi ex-suegra
Pelotudo de intermedio: Pablo, mi ex (O el innombrable/Voldemort, es lo mismo)
Terminamos la relación esa misma semana. Hablo en serio. El terror de conocer a su mamá, me pudo más que cualquier otra cosa. (Igual, no lo dejé por eso, fueron varias cosas juntas).
Volvimos a los 2 meses, después de estar totalmente incomunicados. (A no ser por dos charlas de msn totalmente básicas e insulsas)
¿Para qué? ¡Para qué carajo le habré dicho que si a ese hombre por el amor de Dio'! Esa semana antes de conocerla, me imaginé de todo, su aspecto físico, su carácter, su voz, su forma de dirigirse hacia su "hijito", lo único que sabía es que era profesora de Inglés y que era católica. ¿Por qué sabía esas dos cosas? Porque yo hacía 10 años en ese momento, que venía estudiando inglés y también era catequista en una parroquia de barrio, según él nos íbamos a llevar bárbaro (?). ¿Qué fue lo que hizo el inútil? Un día hablando, él me comenta que no ella quiere que yo pise su casa (EH?). ¿Como que no estaba ni un poquito interesada en verme, no? Después de que me agarró un ataque de pánico, unas convulsiones y mi cara se puso blanca color fantasma, recién ahí, recién me dijo:
Después me contó que le dijo la verdad y para que se calmara un poco más, le contó que era catequista hacía ya dos años. Igual muy bien de entrada, se notó que bien no le caí, se ve que le quedó el miedo incrustado pensando en si era o no evangelista y si sus nietos (¿cuáles? La puta madre %&$·) serían evangelistas como su mamá (ella odiaba a los evangelistas y al parecer cualquier otro tipo de religión). Sí. Le tengo terror a la familia de la otra persona, es algo un poco obvio. Y él no ayudaba para nada en quitarme ese miedo.
La realidad es que era una buena mujer, siempre fue muy simpática conmigo, (ya que el inútil le había contado que estaba muerta de miedo y que le tenía miedo a ella también... a su hermana, su hermano, su papá, su abuela, y su perro, etcétera). Salvo por alguna que otra cosita, esa mujer nunca me terminó de cerrar, quizás era sólo cosa mía, por mi inseguridad o quizás eran actitudes de ella que quizás seguía pensando que yo era una evangelista encubierta.
Pero la única que me defendía de las actitues estúpidas del Innombrable.
* Sí, sufrí de apodos como "mi amorshito hermosho", "mi gordita", "gordi" "gorda" "bebota" "bebé" y demás, incluso peores. ¿Lo peor? Me obligaba a usarlos, hasta que me terminé acostumbrando.
Victimaria (y temeraria): Mónica, mi ex-suegra
Pelotudo de intermedio: Pablo, mi ex (O el innombrable/Voldemort, es lo mismo)
Voldemort: -Mi amor, gordita* ¿Qué tal si el domingo que viene conocés a la familia? Digamos... Ya es hora... ¿Cúanto hace que estamos juntos? (Casi 3 meses)
Yo -Sí, mi amor me parece bien.
Terminamos la relación esa misma semana. Hablo en serio. El terror de conocer a su mamá, me pudo más que cualquier otra cosa. (Igual, no lo dejé por eso, fueron varias cosas juntas).
Volvimos a los 2 meses, después de estar totalmente incomunicados. (A no ser por dos charlas de msn totalmente básicas e insulsas)
Voldemort: - Gordi*, estuve pensando, tenés que conocer a mamá (mierda que me conocés pendejo, antes era la familia y ahora es tu mamá solamente) digo, hace cuánto que estamos ya bebu*? (casi un año)
Yo: -Sí, mi amor me parece bien.
¿Para qué? ¡Para qué carajo le habré dicho que si a ese hombre por el amor de Dio'! Esa semana antes de conocerla, me imaginé de todo, su aspecto físico, su carácter, su voz, su forma de dirigirse hacia su "hijito", lo único que sabía es que era profesora de Inglés y que era católica. ¿Por qué sabía esas dos cosas? Porque yo hacía 10 años en ese momento, que venía estudiando inglés y también era catequista en una parroquia de barrio, según él nos íbamos a llevar bárbaro (?). ¿Qué fue lo que hizo el inútil? Un día hablando, él me comenta que no ella quiere que yo pise su casa (EH?). ¿Como que no estaba ni un poquito interesada en verme, no? Después de que me agarró un ataque de pánico, unas convulsiones y mi cara se puso blanca color fantasma, recién ahí, recién me dijo:
Voldemort: -Era una jodita bebu*, me encanta cuando te enojás (¿Por qué todos me dicen lo mismo la puta madre?)
Yo: -PE-LO-TU-DO éso es lo que sos.
V: -Igual, osea, en realidad no te mentí gordita*.
Y: -...
V: -O sea, ella es cierto, no quiere que pises su casa y blablabla pero porque le inventé que eras evangelista y se re enojó, no sabés cómo se enculó gordi*! Estaba casi tan enojada como vos ahora mi amor.
Y: -¿Vos sos pelotudo todo el día o descansás para comer? ¿Pero que sos enfermo? ¿Cómo le vas a inventar todo eso?
(A esa altura, yo sabía que la madre era muy religiosa, y que le vallan a decir que la novia de su hijito-querido era evangelista es como decirle a xenofóbico que toda su familia incluyendo al gato y al perro eran gays. O peor).
Después me contó que le dijo la verdad y para que se calmara un poco más, le contó que era catequista hacía ya dos años. Igual muy bien de entrada, se notó que bien no le caí, se ve que le quedó el miedo incrustado pensando en si era o no evangelista y si sus nietos (¿cuáles? La puta madre %&$·) serían evangelistas como su mamá (ella odiaba a los evangelistas y al parecer cualquier otro tipo de religión). Sí. Le tengo terror a la familia de la otra persona, es algo un poco obvio. Y él no ayudaba para nada en quitarme ese miedo.
La realidad es que era una buena mujer, siempre fue muy simpática conmigo, (ya que el inútil le había contado que estaba muerta de miedo y que le tenía miedo a ella también... a su hermana, su hermano, su papá, su abuela, y su perro, etcétera). Salvo por alguna que otra cosita, esa mujer nunca me terminó de cerrar, quizás era sólo cosa mía, por mi inseguridad o quizás eran actitudes de ella que quizás seguía pensando que yo era una evangelista encubierta.
Pero la única que me defendía de las actitues estúpidas del Innombrable.
* Sí, sufrí de apodos como "mi amorshito hermosho", "mi gordita", "gordi" "gorda" "bebota" "bebé" y demás, incluso peores. ¿Lo peor? Me obligaba a usarlos, hasta que me terminé acostumbrando.
Yo: -Gordito*, pero si tu mamá es di-vi-na!
jueves, 16 de septiembre de 2010
Take it easy girl!
Tengo ganas de subir entradas, de comentar, de leer, de renovar lo que antes era mi blog con las anécdotas de mis macanas, o cosas cotidianas, y mis últimas entradas son solamente textos tristes y melancólicos de alguien que dejó de creer en el amor desde hace tiempo.
¿La razón? Estuve casi 2 años con una persona la cual creí que era el amor de mi vida y que nunca nunca me iba a fallar. Error. Estuve con una persona hiper celosa, que me controlaba las 24 horas del día, que no confió en mí nunca, y a los 4 días que terminamos la relación, ya estaba con otra chica (O lo que yo creo, desde un tiempo antes... ¿Me explico?). Y al día de hoy, después de unos 3 meses, al parecer se mudó solito y alquila departamentito con jacuzzi... ¿Con ella? No sé, y ahora, hoy no me importa, sólo me queda pensar que fui una cornuda más.
Para colmo, mi corazón en pleno estado de desastre y ruptura total, llega Mauro para hacerme creer que el amor existe, solamente para desaparecer totalmente y hacer de cuenta que nada nada pasó.
Por eso a partir de hoy voy a hacer un cambio interior y a replantearme mi vida. Voy a rendir las materias del CBC para poder estar adelantada el año que viene, quiero salvar las materias que pueda este año, y volver al gimnasio, que aunque no parezca, lo extraño.
jueves, 26 de agosto de 2010
Y el tiempo pasa y pasa...
En todo este tiempo que no subí entradas, para aquellos que me venían leyendo desde hace tiempo, les comentó que desde ese último llamado, no supe más nada de Pablo (para bien, por supuesto, ya que solo hubiera empeorado las cosas).
Al darme cuenta de la realidad, (al chocarme, mejor dicho) con la vida de Mafalda, cuando todos pensaban que iba a ser una Susanita eterna, al darme cuenta también de que la gente no cambia, sino que empezás a conocerla en profundidad, y al darme cuenta de que mis últimos dos años fueron de mentira, fue como si me explotaran un globo en la cara. Él me decepcionó de tal manera, que en realidad ya no confío más en nadie, ni que hablar de mi mejor amiga en el viaje a Bariloche. ¿Qué me queda entonces? Yo la perdoné, realmente creí que esa pelea iba a ser eterna, pero me dí cuenta que no sólo me enojé con ella por su acción, sino por todo lo que venía pasando alrededor nuestro en los últimos meses, y eso, fue culpa mía también.
Tiempo después de terminar con Pablo, conozco a un chico. ¿Para qué? Se ve que para amargarme la vida un poco más, porque también con mi corazón echo pedazos, mi moral totalmente destruida y mi gran falta de afecto, llega él, Mauro, de la nada, para decirme cosas lindas, para vernos un par de veces, para llenarme de mensajes tiernos el celular, para pasarnos horas y horas hablando por msn y para... desaparecer totalmente y no saludarme más de un día para otro.
Y no es que hubiera pensado que con él iba a ser feliz, o que podría estar de novia de nuevo, o que podría amar a alguien de nuevo y olvidarme de toda la decepción que me llevó estos casi dos años. No sé qué pensé, solo se que una persona más me decepcionó.
Otra vez.
Al darme cuenta de la realidad, (al chocarme, mejor dicho) con la vida de Mafalda, cuando todos pensaban que iba a ser una Susanita eterna, al darme cuenta también de que la gente no cambia, sino que empezás a conocerla en profundidad, y al darme cuenta de que mis últimos dos años fueron de mentira, fue como si me explotaran un globo en la cara. Él me decepcionó de tal manera, que en realidad ya no confío más en nadie, ni que hablar de mi mejor amiga en el viaje a Bariloche. ¿Qué me queda entonces? Yo la perdoné, realmente creí que esa pelea iba a ser eterna, pero me dí cuenta que no sólo me enojé con ella por su acción, sino por todo lo que venía pasando alrededor nuestro en los últimos meses, y eso, fue culpa mía también.
Tiempo después de terminar con Pablo, conozco a un chico. ¿Para qué? Se ve que para amargarme la vida un poco más, porque también con mi corazón echo pedazos, mi moral totalmente destruida y mi gran falta de afecto, llega él, Mauro, de la nada, para decirme cosas lindas, para vernos un par de veces, para llenarme de mensajes tiernos el celular, para pasarnos horas y horas hablando por msn y para... desaparecer totalmente y no saludarme más de un día para otro.
Y no es que hubiera pensado que con él iba a ser feliz, o que podría estar de novia de nuevo, o que podría amar a alguien de nuevo y olvidarme de toda la decepción que me llevó estos casi dos años. No sé qué pensé, solo se que una persona más me decepcionó.
Otra vez.
viernes, 4 de junio de 2010
Al fín
¿Saben de qué me di cuenta?
No por querer hacerme sentir la Madre Teresa, pero se que hay cosas que realmente no me merecía, quizás actitudes, gestos, palabras o falta de éstas, que hoy gracias a un poco más de lucidez, me voy dando cuenta.
Creo que Pablo, me hiso un favor. El enamoramiento, realmente te ciega, y no digo que ya lo olvidé por completo y que lo enterré en lo más profundo, ese no es el punto. Me di cuenta realmente de que me olvidé de mi misma.
De que si bien en nuestra relación hubo un balance de cosas que uno hacía por el otro, a medida que iba pasando el tiempo, ese balance empezó a verse desmedido. El dar por el otro empezó a ser un poco menos equitativo. Me dí cuenta de ciertas situaciones en las que me sentí como algo prescindible, como algo que estaba, pero que si faltaba no iba a tener demasiada importancia.
Me acordé de momentos en los que realmente me hiso sentir mal, como la última vez que me quedé a dormir a su casa y por demorarnos en la casa de Ludmila, empezó a llover. Y... En moto, lluvia, 40 minutos de viaje mínimo... Se la pasó el viaje insultándo a los 4 vientos. Incluso cuando ya llegamos a su casa, y me fui a cambiar con la ropa que me prestó la madre, escuché que ella lo retaba por tratarme de esa forma. ¿Es necesario, teniendo ya 23 años, que tu mamá te diga como tratar a la gente o a tu novia?
Eso es sólo un recuerdo que me quedó, entre tantos otros, aunque también me quedan volando en la cabeza algunos llamados y reproches. Típico que a las horas me estaba pidiendo perdón. Ya eliminé todos esos comentarios del facebook, videos míos, suyos, notas que alguna vez le hise, canciones que alguna vez le dediqué. Faltan unos mails, el cd con fotos que voy a tirar tipo frisbee a la vía del tren que tengo en frente de casa, y un par de boletos que guardaba de los viajes... Hoy quizás lleve el corazón fucsia para darselo a alguien, y un par de peluches-llaveros que ya no tienen el mismo recuerdo.
Ayer dí el último paso, entregué lo último que me "unía", por así decirlo, a él. Le devolví el saco de la madre que me prestó la última vez que nos vimos. Sí, después de casi un mes, ya lo tiene en sus manos de nuevo.
En otra etrada, explico bien cómo fue todo, pero hoy no.
No será de Radiohead, pero adoro The Prenteders.
No estoy triste, simplemente algo nostálgica y decepcionada.
sábado, 29 de mayo de 2010
Y la vida sigue...
Y si. Después de año y medio, salí a bailar. Era un milagro para mis amigas, no era una "salida más", para ellas era un acontecimiento, querían sacarme fotos a toda costa para recordar aquel momento. La verdad es que no me gusta salir a bailar, cuando estoy en el boliche la paso bien, pero no es algo que me encante... Y sí. Fui soltera, y tenía a todos mis amigos mirándome de reojo para ver si estaba con alguien.
Y sí. Lo hise. Para colmo de mis colmos, hise lo que menos quería hacer en mi vida en este momento. Empezarla de nuevo.
Es extraño besar a una persona, después de haber besado siempre a la misma por tanto tiempo. Lo peor es que no lo hise por diversión, ni por hacerme la "pícara" al comienzo de esa soltería tan rara, ni mucho menos por querer hacerlo. Me terminé dando cuenta a los dos días, que busqué afecto en el lugar equivocado. Sí. Afecto. No sé por qué. Me di cuenta ante la diferencia de reacción con este extraño y yo. En un principio, se acercó a mí mientras bailaba, y me besó de una. En un intento de querer soltarme y no poder hacerlo, hise un ademán con los brazos, como intentando abrazar a un oso de peluche.
Se llama ser patético. Aunque también tengo nombre y apellido.
Pero me seguía besando, y acariciando el cuerpo como queriendo algo más, ¿Me explico? Y yo, besandoló tiernamente, mientras de paso le ponía el bracito alrededor de los hombros, de manera que me pareciera un poco más tierno. Cuando caí en la realidad, solo llegué a balbucear una frase que no recuerdo, creo que dije que iba al baño y volvía. Para no volver nunca más y ponerme una máscara de Shrek para que no me reconozca en toda la noche.
Para mí no vale la pena pasar miles de cosas lindas, si el final es como si te apuñalaran por la espalda, o esa persona que creías que era, cambió totalmente. Y es que salí por enésima vez lastimada, y no quiero hacerlo nunca más. Quizás terminar como la loca de los gatos no es una mala idea. Y no, no quiero que me digan que voy a conocer a alguien que me haga feliz. Porque si me hace feliz hoy, ¿Mañana? Tengo miedo de eso. No es una boludez, no es simplemente "Ya va a pasar". Y sí, obvio que hay cosas peores, pero cómo le explicás a alguien con el corazón y las esperanzas totalmente destruidas que esto va a pasar?
sábado, 22 de mayo de 2010
Yes. It's Oficial.
Cuento fugazmente los hechos sucedidos esta semana.
Y sí... En estos días, las cosas cambiaron. Con el mismo final. El último día que tiré una lágrima, fue el lunes, si mal no recuerdo. Justo después de su llamado confuso.
Sábado, ausencia total de mensajes o llamados. ¿Está bien, no? Total, no somos nada, pero... le mandé un mensaje para ver si podíamos arrelgar para encontrarnos y devolverle el saco de su mamá. Y al no encontrar respuesta le mandé un mensaje más. Y otro. Y no me respondió ninguno. Le dije que si no me quería ver, que no lo iba a obligar, pero que simplemente me dijera que no y listo.
Nada.
Domingo ¿Adivinen qué? Ausencia total de todo. Yo, como sabrán, tengo un título y un profesorado en pelotuda, a lo que le mandé un mail, que no voy a escribirlo, no porque sea muy largo sino porque necesito guardarme lo poco de dignidad que me queda. Por lo menos en el blog. Resumiendo, casi le imploré que por favor me diera una señal de vida, que me diga "no te quiero ver más" pero que lo haga, ya que después de cortar el jueves, me había llamado dos veces "Para ver cómo andaba" el viernes... Y eso realmente me confundió bastante.
¿Y qué más? Ah, pero yo soy astuta, ¿Si no lee el mail? Ya que no es de entrar demasiado supuestamente, ¿entonces qué Pam? Ah, si. "Cuando puedas, cuando tengas tiempo, entra a tu hotmail" le mandé a su celular casi automáticamente después de haberle escrito ese lastimoso mail.
Ausencia total de todo.
Lunes, sí. Me llamó. Después de haberse pasado más de 48 hs sin saber nada de él me llama. Y me confunde. Y le pregunté la tan misteriosa pregunta. "¿En qué estamos? ¿Es un tiempo, terminamos? ¿Qué somos?" -"No sé". Hablamos bien, me dijo que me amaba pero que le hacía mierda hablarme, que no me llamó por eso, que tampoco me mandó ningun mensaje por eso, y que no quería leer el mail... Pero lo terminó haciendo.
Paulatinamente fui haciendo los cambios que me corresponden al volver al estado de la soltería. Cambié el estado civil del facebook el domingo a la noche, enojada por su desaparición de la nada, y más que todo para no tener más dolor del que ya llevaba encima. Creo que a la mañana siguiente, le cambié el contacto del celular de "A mi Bebu" (En realidad es "Mi bebu", pero le escribí la A al principio así estaba primero...) (Bueno che... así es como lo llamaba yo) y le puse su nombre y apellido. Y hoy a más tardar antes de irme a acostar pretendo borrar las fotos del facebook, y cerrar un fotolog viejo en las que subí ciertas fotos con él.
Anoche me llamó anunciandome que era nuestro último llamado. Que aclararamos todo. Y así lo hisimos.
lunes, 29 de marzo de 2010
Yo ya no se nada
Viernes, salida del colegio, me llama, discutimos. Nos "arreglamos" (por la mitad) porque tenía que tomarme el colectivo. Llegué a casa a la hora de siempre, y le mandé un mensaje para avisarle que había llegado, como me pidió. No merendé. Tampoco cené. Discutimos, mucho. Demasiado diría yo. Discutimos tanto, como para hablar 6 horas por teléfono. 360 minutos hablando, discutiendo, echando en cara, confesándonos. Fueron por momentos eternos, y por momentos algo rapidísimo. Me preguntaba si como pareja pensaba que estabamos bien.
-¿La verdad? No. Para nada. Hace tiempo que te lo vengo diciendo. Y los dos miramos para el costado. Mirá cómo estámos ahora.
-Yo pienso igual.
Le confesé que había entrado a su correo de hotmail y gmail por haberme echo él lo mismo meses atrás. Que no me gustó, que me dolió en serio, que sabía que estaba mal, y que yo misma estaba decepcionada de lo que hise. Que no quería haber caído tan bajo como él un tiempo atrás. Hasta que me dijo lo que yo sospechaba hace tiempo.
-Creo que si las cosas siguen así, lo mejor sería entre los dos tomarnos un tiempo.
Después de ese balde de agua fría, lo único que me vino a la mente, es el cambio de su forma de pensar, de su forma de hablar, de todo. Nunca pensé que el darte cuenta del cambio de una persona podía doler tanto. Por mi parte lo único que le dije fue eso. Lo mucho que cambió, lo mucho que lo noto. Hace tiempo. Y que hace tiempo me lo veía venir.
Sábado a la mañana. Me levanto, desayuno mecánicamente. Me levanté sin ninguna razón, y aun incluso moría de sueño. Me llama. Me pregunta si todavía pienso que él me quiere dejar. Le dije que no, que no sentía eso, (con un par de dudas dentro) pero le dije la verdad.
A la noche me vuelve a sonar el celular, como siemrpe, casi a la misma hora. Y volvimos a tocar el tema. Hasta que algo realmente, me hiso enojar. Me hiso una joda que hasta el día en que me muera me va a parecer lo peor que pudo haber echo.
Y se lo dije. Por sus jodas estábamos como estabamos. Por no tomar en serio lo nuestro.
Fueron 4 horas, las que discutimos, hablamos, nos enojamos, nos gritamos.
Domingo, nos tocaba vernos. Ya que el único día que nos vemos, son los domingos o feriados. Como él estaba enfermo fui yo hasta su casa, como lo estuve haciendo las últimas semanas. Un tren de 20 o 30 minutos, y un colectivo de casi una hora. Lo peor que me pudo pasar. Un viaje tan largo, en donde conozco muy poco, lo único que me facilita es el maquinarme y pensar cosas que no me hacen bien.
Nos vimos, estuvimos juntos, estuvimos bien, en parte como si no hubieramos tenido esas largas horas en nuestras cabezas, de los días anteriores. Como una mezcla de no querer recordarlo y hacer de cuenta que eso nunca pasó.
Por ahora creo que estamos bien. Pero todavía me quedan ciertas dudas.
Acá hablé de
Crisis,
La cruda realidad,
Mentiras,
Pablo
sábado, 13 de marzo de 2010
No todo es lo que parece... Por siempre.
Y un día común te levantás de tu cama... Un poco desganada al ver a tu alrededor todo esparcido, cosas viejas, cosas sucias, cosas limpias, todas mezcladas, un libro de catequesis al que este año tomaste la desición de renunciar. Un celular entre las sábanas... Que antes sonaba más fuerte, y decía más cosas, pero ahora ni siquiera te importa si suena, porque sabés que no es lo que esperás.
Un pilón terrible de cosas nuevas, que hablan de pura política y creación de Estados nuevos. Pero esos pilones de fotocopias no te sirven para la vida, no te enseñan a seguir adelante, no te sirven de nada. De cosas a las que siemrpe catalogáste como "para gente grande", cosas de facultad. Un espejo que refleja claramente la frase "Bien por fuera, destruida por dentro". Un espejo que te demuestra que vos también cambiaste. Que no sos la misma. Que los cambios dolieron. Y que incluso no valieron la pena. Te ves a los ojos y tenés que correr la mirada, no aguantás.
Y no sabés qué hacer. Todo el esfuerzo que viniste haciendo, todas las mentiritas "piadosas" a tu alrededor se van demigajando. Todas las lágrimas fueron al tacho porque hoy no te sirven de nada. Recuerdos que solo te hacen llorar, que no te traen cosas buenas. Y ahí es cuando pedís a gritos una pastilla. Esa pastilla que te borre todo lo que viviste, todo lo que sufriste, y por favor, todo lo que sentiste... Todo lo que sentiste. Todo lo que sentíste y sentís ahora.
Una familia semi destruida, una mujer que siempre quiso escapar escondida en un cuerpo de adolescente feliz, un hombre que te deja cantidades industriales de dudas diarias. Y en la cabeza el mensaje que te dice algo, pero que no querés escuchar. Pero te das cuenta, y no hacés nada.
Un día común. Un día como hoy te das cuenta que la gente no es lo que parece. Que preferís quedarte acostada para no tener que enfrentar el mundo lleno de más de ese tipo de personas. Querés vivir abajo de tu cama toda tu vida, y no volver a derramar más una lagrima por alguien... Ese alguien que te trae cantidades industriales de dudas diarias.
sábado, 27 de febrero de 2010
Todo no se puede
Simplemente, y por lo menos en mi familia, esto, no se puede.
No puedo tener novio y que mi mamá lo sepa.
No puedo salir con él, y no mentirle a ella.
No puedo estar en completa "armonía" con mi mejor amiga, porque siempre le molesta algo de él.
(Visceversa)
No puedo estar tranquila en casa, cuando mi hermana y mi mamá se disponen a discutir todo lo que no pudieron discutirse en su vida.
Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
¿Cuando podrá ser por fin el día en que pueda tener todo, medianamente bajo control?
No me digan cuando deje de mentir, por favor, ya lo escuché, ya lo leí, ya me lo dijeron hasta en japonés.
Cuando algo no se puede, no se puede.
Acá hablé de
La cruda realidad,
Mentiras,
Mi mamá,
Mi mejor amiga,
Pablo
lunes, 22 de febrero de 2010
Belgrano y Avellaneda se encontraron
Y bueno... Después de aquel llamado, nos vimos. Ese mismo día del llamado, nos ibamos a ver, pero bueno... Había muchísima lluvia y todavía no sabíamos cómo hacer para llegar uno a destino del otro... Así que lo "agendamos" para el domingo siguiente... Mientras, durante la semana, yo era una bola de nervios. Y los comentarios protectores de mis amigas, y de mi hermana, que en ese momento me llevaba tan bien... ¿Cómo te vas a encontrar con un pibe que te lleva más de 6 años y que ni conocés?
Carajo, ¡déjenme soñar una vez en la vida!
Nos encontramos ese domingo en un shopping, cerca de mi localidad, obviamente a él le quedaba como a hora y media, pobre. Me acuerdo, una remera rosa con una tijera, espectacular, y un jean celeste clarito. Dios, cuando lo ví me resbalé con mi propia baba.
Bueno, nos ibamos hablando por msn, algún que otro llamado... Pero si les cuento bien, no puedo porque hay cosas que realmente no me acuerdo, como cuándo me puso en número gratis para llamadas ilimitadas, la cantidad de veces que hablamos por msn (pocas), etc. Aparte nunca fui así demasiado detallista ni de darle bola a esos detalles... Pero él me dio vuelta la cacerola.
Me la dio vuelta de tal forma que en menos de 15 días ya me puse de novia con él.
miércoles, 17 de febrero de 2010
Aquel 28 de Febrero III
Esa noche después de volvermelo a encontrar, le pasé mi celular. Y me acuerdo, no nos podíamos separar, era la hora en que el remis estaba en la puerta, y tenía a todas mis amigas pateándome para irnos, y yo pegada a los labios de ese desconocido que me encantó. Hasta que creo que fue el brazo de Mica/Lud que agarro del codo y me arrancó... Maldición! Pero bueno... Iba a llamarme al día siguiente, domingo, a las tipo 3 de la tarde. Yo por dentro, recontra reperore re re re convencida de que me iba a llamar... Hasta que me acordé de que tengo menos intuición femenina que un perro. Y me puse triste. ¿Mirá si un flaco que vive en la concha de la lora, que ni te conoce va a gastar crédito en vos? Seguro debe estar durmiendo patas para arriva...
15:00... Ya va a llamar
15:05... ¡Maldición!
15:10... ¡Juntensé todos los hombres juntos y tirense a un pozo zoquetes!
15:15 ... Vallansé todos a la reput...
RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING (Bueno, no hiso RING, pero no me acuerdo qué tono tenía)
-¿HOLA? (Ay si, ay si, ay por favor, sos vos, sos vos???)
-Hola, si... P*? (Aaaahh, mi vida, soy quien vos quieras)
-¿Sí, quién habla?
-Pablo, te acordás, de la Zona... (Cómo no me voy a acordar querido, por Dios!)
-Ah, si, Pablo! Cierto que me ibas a llamar... jaja ¿Cómo estás? (Partible, obvio, digo...)
A lo que nos terminamos mandando mensajitos melosos y tiernos. Si, yo, mandando mensajes tiernos. Si yo tampoco lo podía creer.
martes, 16 de febrero de 2010
Aquel 28 de Febreo II
Bueno, ya que El Drac desespera por saber de mi historia, les voy a contar un poco más... Jajaja
Y como dice Ian, yo nunca fui de ir a bailar tampoco... (eso me trajo muchos problemas después...) La primera vez que salía a bailar lo conocí. Y nos besamos.
Yo sentía, mientras lo besaba, los murmullos de mis adoradas amigas, que seguramente no eran ellas, aunque quizás sí... Nunca se los pregunté... Lo que sí sabía, era que Ludmila se había peleado con Micaela (¿es así Powi?) la cuestión que me separé de él, (¡Maldición!) y me fui con las chicas para poder arreglar las cosas...
Y yo no lo ví más. Sí, me quería matar. Pero bueno, supuse que quizás ya estaba con otra, ya que hoy en día se va de flor en flor (?) En realidad me siento fuera de esta generación. Realmente que sí... Y me quedé bailando con las chicas algo de Chapa C, me acuerdo lo contenta que estaba yo porque me encantaban... Solo 2 canciones, igual... La realidad es que lo busqué por un largo tiempo con la mirada, mientras toda la gente bailaba, pero no lo encontraba ni a él ni a sus amigos... Así que me resigné y tengo que admitir que me puse algo triste. Por sentirme víctima de un depredador (What?) de esta generación, y yo, enganchada como ninguna. Por un beso. Sólo uno... Y también porque tenía algo que me gustaba que me hacía querer estar ahí con él.
Llendo a la barra, a comprarme una Speed, esa noche ni tome alcohol siquiera. El hombre que atendía, muy simpático me dio el vuelto, y yo al dárselo a Lud, que era ella la que tenía sed, lo veo. Sí. De negro y blanco y con una sonrisa de oreja a oreja que me enamoró tanto.
"Aaaaaaaaaaaaaaay!!" Grité yo. Y él imitandome hizo lo mismo, y riéndonos, nos abrazamos y le dí uno de los besos más largos hasta el día de hoy, creo... Y me quedé con él toda la noche (perdón chicas, sepan entender...) Me preguntó mi edad, le pregunté la de él, y me sorprendió que nos llevaramos 6 años. Yo por dentro decía WOW, porque realmente parecía de menos. Yo de Avellaneda, y él de Belgrano.
Sinceramente era todo perfecto. Menos la razón por la que él estaba ahí. Y no en un boliche de Belgrano o Palermo, o por ahí. Su mejor amigo quería ir a bailar sin contarle a la novia. Y cayeron todos ahí. En La Zona. Habiendo tantos boliches mejores, ahí. Donde estaba yo... Pensar que lo conocí a través de cuernos. Eso sí me hiso sentir mal. Pero en ese momento todo me era tan perfecto que lo que menos me importó era qué hacía un chico de Belgrano en un boliche de Lanús...
Cómo se me complicó esa distancia más adelante...
Pero valió la pena.
lunes, 15 de febrero de 2010
Aquel 28 de Febrero I
Ah, por lo de San Valentín... Ojalá que la hallan pasado bien, con sus novios/novias, amigos, perros y gatos.
Bue... Últimamente me estuve acordando de muchas cosas... Entre otras de que va a ser un año de que conocí a mi novio. Y casi un año de ponernos así, de novios. No sé, fue como todo muy rápido, y más para mí, que no tenía ni la más mínima intención de estar en algo serio con alguien. No porque no me gsutara, sino porque realmente quería estar sola. Pero de la nada me convencieron.
Después de estar alrededor de mes y medio rompiendome la paciencia, acepté ir a bailar con Mica, Sabri y Lud. Y yo qué iba apensar sino en divertirme con ellas. Antes de salir y de subirme al remis, dije claramente a ellas y a mí misma. "Ni en pedo ni borracha, me beso a un desconocido". No porque no lo halla hecho antes, pero no me gusta...
Después de estar alrededor de mes y medio rompiendome la paciencia, acepté ir a bailar con Mica, Sabri y Lud. Y yo qué iba apensar sino en divertirme con ellas. Antes de salir y de subirme al remis, dije claramente a ellas y a mí misma. "Ni en pedo ni borracha, me beso a un desconocido". No porque no lo halla hecho antes, pero no me gusta...
No era ni soy de salir a bailar, porque realmente no me gusta. A veces sueno una vieja chota, pero bueno es la realidad... Me acuerdo que él tenía un pantalón blanco que le quedaba hermoso, y una remera negra, el pelito para el costado... Me acuerdo que estabamos peleando las 4 ni me acuerdo por qué, cuando se acercó él con toda su buena onda a hablarnos. Y también me acuerdo lo muy mal que me cayó su primera impresión. Ya que detesto la demasiada buena onda cuando no conozco a la persona. (Si, soy amarga)
Pero me bastaron 3 palabras para hacer tres guiños (y codazos) y en menos de 30 segundos nos quedamos solos, solos entre tanta gente. Me acuerdo que me ofreció un cigarrillo, y le comenté que había dejado hace tiempo, pero que no me molestaba para nada que fumara, estaba acostumbrada (cosa que sí me empezó a molestar más adelante). Más cuando tenés un 90 por ciento de amigos fumadores. Más que nada, pensé que nunca más lo iba a ver, quizás... Hablando y hablando...
Y de la nada me pide un beso...
Y bueeeeeeno. Cómo iba a poder rechazar tan irresistible ofrecimiento...
domingo, 14 de febrero de 2010
Fuck U San Valentin!
Algunos se preguntarán por qué odio a San Valentín aún teniendo novio y estando felices comiendo perdices.
Por Dios. Detesto San Valentín. Imagínense si hoy estaba soltera... Borrachera+dormir todo el día. Jajajaja lo que van a hacer mis amigas, pero no todas porque tienen que rendir materias esta semana, sino hoy era motivo de descontrol, alcohol, llanto por recordar esos recuerdos del pelmazo que le arruinó la vida, y ahora es fea y desdichada.
Por favor, tenemos 364 días más para demostrar el amor, para regalar flores a tu novia, bombones, o cartas al novio, o que se yo, un montón de cosas más. No me van esas cosas, y yo que no soy muy materialista, me gusta todavía menos. San Valentin es comercial. Para mí, OJO no quiero ofender a nadie, pero para mí es puramente comercial. Nada más... Dice la leyenda (?) que había un chabón que era sacerdote y casaba a las parejas porque no sé qué carajo pasaba que no se podían casar entonces lo nombraron San Valentín. Si no estoy mal creo que es santo o algo así, y de ahí le mandaron el angelito con la flecha a las propagandas, y BUM. Es el único día para regalarle algo a tu novio, una carta para el otro escribiendole lo mucho que lo amás porque es 14 de Febrero. Seguramente conté muy mal la historia, sabrán entender...
Iuggghhh. Yo no más tocaría puerta por puerta la casa de mis exs o de los enfermos que se me cruzaron por la vida, con una ametralladora. ¿Hace falta explicar para qué?
Yo a mi novio lo amo y no necesito el 14 de de un mes raro con menos días que los normales, para escribirle algo o regalarle algo. Pobre, igual nunca tengo plata... Te prometo bebu que cuando empiece a trabajar, el primer sueldo va para vos. (Y para un bolso =D )
Feliz 14 de febrero del 2010 para todos. (?)
Para vos también mi amor ♥
miércoles, 10 de febrero de 2010
Memories
No sé. A veces siento que tengo serios problemas (Creo que tenías razón Drac... Pero un poco no más eeh! No te pongas contento! ja) En muchos sentidos. Detesto los cambios. No me gustan. No me gustan para nada.
Hoy, siento que le faltaron cosas a mi vida. Que tiene como "agujeros" que no supe o no quise llenar. Y ahora, no me importa, o hago la que no me importa. No me interesa saberlo tampoco. O quizás tambien me invento que no me interesa para no sentirme más vacía de lo que ya estoy. Cosas, pero no sé explicar qué. No sé. Quizás más de algunas cosas, menos de otras... No estoy segura de eso.
Cada día siento más que le importo cada día menos. Que hay cosas que él cambió. Y no soporto eso. ¿Qué voy a hacer? ¿Reprochar cosas que antes estaban y hoy ya no? Esas sonrisas inocentes que veo en las fotos que vos seguramente ya dejaste de ver. Mientras también me imagino las fotos que nunca me vas a pasar, que tenés en tu celular, pero que nunca te acordás...
Mientras escucho una parte de esa canción que alguna vez te dediqué... Y se me cruza por la cabeza uno de los 800 y algo mensajes, que cierta vez se me borraron... Costó, pero me dí cuenta que no puedo hacer nada, que son solo mensajes de texto, y sé que si los tuviera en mi roto celular, hoy estaría tirada en el piso. No soporto ver tanto cambio. Es demasiado en muy poco tiempo.
Y te lo dije. Y cuando antes eso te importaba tanto, ese día no te importó nada. Ni un poco, y hasta incluso supiste que era mejor que se me hubieran borrado...
Todavía me quedan cosas guardadas. No solo esto que escribo... Nunca voy a poder realmente sacar afuera todo lo que tengo dentro... De verdad. No lo creo posible. Hay cosas que no me gustan a veces, pero soy de paciencia (Aunque no se note...) (Aunque no se note ni un poquito) Y me las banco... Pero puedo explotar también.
En vez de hablar, lo oculto, y hago de cuenta que todo está bien... Porque realmente no hay nada "malo" pero... Ya hay veces que duele de más. No puedo.
Sé que todos cambiamos, y quizás yo por como soy, y viéndome hoy, también cambié muchísimo. Pero me duele por dentro. No quiero. Quiero que todo sea como antes. Pero no es posible, en lo más mínimo.
So angry that day...
Lo de los problemas serios, va para otra entrada... Hoy, precisamente, no.
jueves, 28 de enero de 2010
Recapacitación II
¿Viste cuando no sabés qué hacer? ¿Y cuando no sabés para dónde ir?
No sabés a quién creerle... No sabés quién dice la verdad. Loco no doy más.
Me dí cuenta de TANTAS cosas estos últimos días. De tantas...
Y más que todo me dí cuenta de las cosas que estoy harta, que ya puedo más. Que me la aguanto para no hacer sufrir al otro. Que me aguanto para no sufrir más yo tampoco. Para que vos cada día te vallas a trabajar con una sonrisa y no con una cara de C***. Para que te vallas a acostar tranquilo, sin tener fantasmas en tu cabeza. No tenés una idea de todo lo que hago para mantener las cosas en equilibrio. Para no desequilibrar más mi vida. ¿¿Y yo?? ¿Qué mierda hago con todo esto que tengo dentro? Decime, ¿Dónde estás cuando te necesito, cuando no tengo con quién hablar, cuando nadie me aconseja, cuando estoy perdida? Explicáme, ¡¿USTEDES DOS dónde mierda están?!
¿De qué mierda les sirve pelearse, si los dos en mi vida son lo más importante que tuve, los que más me ayudaron. Encima se pelean por mí, cuando ninguno de los dos son capaces de darse cuenta de lo que realmente me pasa. Ninguno fue capás de hacer un acuerdo para intentar llevarse bien, por mí por lo menos.
La puta madre. ¡Tengo tantas cosas para decirte y no me dejás! No puedo decirteló. No puedo. No me dejás.
No creo que entiendas lo que me cuesta levantarme cada mañana sabiendo que ya no están, que no son las mismas personas. Que no son las personas que conocí.
Cuando vos estábas mal en tu momento, ¿Sabés quién carajo estuvo ahí? ¿Te díste cuenta o pasé desapercibida? (como siempre...)
¿Sabés quién estuvo conmigo cuando yo no daba más? ¿Cuándo era tanta la tristeza que no me dejaba respirar, cuando no tenía otra cosa en qué pensar, nadie con quien hablar, cuando se me estaba llendo todo al remismísimo carajo? ¿Sabés quién? La cortina del baño.¿Sabés qué carajo hacía yo? Me bañaba. Me bañaba. Si. Me bañaba para poder llorar tranquila, para que mi vieja no me escuchara, para que mi hermana no me preguntara, para que vos no perdieras tiempo en escucharme porque estabas muy cansado, para que vos llegaras temprano a tu boliche con tus amigas.
Lloraba mientras me bañaba para que nadie me viera a los ojos. Para que nadie escuche los gritos, sí. Por esa desesperación. Esa misma desesperación que cuando te desborda, te sale a gritos.
Estaba perdiendo a todo el mundo, a las únicas personas que realmente me importaron. Estaba perdiendo la razón de sonreir, todo eso, pasaba mientras vos dormías, mientras todos dormían plácidamente, porque claaaaaro, están todos cansados de sus vidas agitadas. Todo eso pasaba mientras vos me pedías perdón por querer irte a acostar temprano. A vos, que seguramente ni siquiera te importé, sólo cuando me necesitabas.
La cortina del baño. ¿Quién lo diría no?
No te das una idea de cuánto sufrí. Y cuando por fín se me da por decírtelo... Me pedís perdón de nuevo. Que no me enoje. Que no piense mal. Estás cansado. Ahorrátelo. Me se de memoria ciertas cosas a esta altura.
Yo también estoy cansada. De muchas cosas.
Y no las puedo manejar más. Y sí, no sé qué carajo hacer. No sé cómo carajo decírtelo, no sé cómo carajo actuar. Porque sabés que te amo, pero que en este momento tengo tanta bronca que mandaría al carajo al mundo entero.
Y porque te estoy perdiendo a vos tambien, a la única persona que me entendió por tanto tiempo. La que se reía conmigo aunque estuviera mal. ¿Tan grave fue lo que te hise? ¿Tan poco valieron estos años que estuve con vos, para que de un día para el otro me dieras vuelta la cara de esta forma? ¿Tan poco soy para vos?
Sabés, como dijo cierta persona. No nací sabiendo manejar el amor con la amistad. No sé cómo hacer para mantener el equilibrio, sin que uno ni otro se enoje. Pero sabés que hise lo que pude en su momento, que cambié, que no soy la de antes.
Lo sabés. Por favor, cortala con los reproches. Ninguna está excenta de esto que nos pasó.
Gente, a ustedes pocos feligreses que me leen. Lo único que están leyendo son cosas tristes, amargas, (terribles puteadas). Sepan entender.
Respiro hondo... Voy por un calmante en pastilla. No se los recomiendo, sinceramente. Pero la verdad es que este momento es lo único que quiero.
martes, 26 de enero de 2010
Aunque diga que no, yo también lloro.
Lloro porque aunque diga que no necesite nada, necesito más que ese "te amo" que me dan en un llamado...
Lloro porque las cosas con mi mejor amiga nunca van a ser como antes.
Lloro porque mi vieja no sabe lo mucho que odio esta situación.
Lloro porque nunca tengo la certeza de si mi papá está vivo o muerto.
Lloro porque estoy harta de hablar y que no se entienda.
Lloro porque siempre quise ese vaso con sorbete en espiral que mi mamá nunca me compró, pero sí se gastaba eso, y tres veces más en la quiniela (lotería) varias veces por semana.
Lloro porque siento que decepcioné a todo el mundo.
Lloro porque estoy harta de la falsedad, del qué dirán, y se pueden ir todos a la reputísima madre que los re parió.
Pero especialmente lloro, porque quien te da la vida, no puede arraigarla y dartela con cuentagotas, como suplicando por clemencia, que te den un poco de tranquilidad.
Pero especialmente lloro, porque quien te da la vida, no puede arraigarla y dartela con cuentagotas, como suplicando por clemencia, que te den un poco de tranquilidad.
Porque estoy harta de que me quieras imponer tu opinión y forma de pensar.
No sé. Me cansé.
Explicáme, o que alguien me explique loco, por qué mierda me hago la dura y no lloro en frente de nadie.
Para qué? De qué carajo me sirve? Si estoy igual. Lo que no lloro en frente tuyo, lo voy a hacer a tus espaldas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



