¿Saben de qué me di cuenta?
No por querer hacerme sentir la Madre Teresa, pero se que hay cosas que realmente no me merecía, quizás actitudes, gestos, palabras o falta de éstas, que hoy gracias a un poco más de lucidez, me voy dando cuenta.
Creo que Pablo, me hiso un favor. El enamoramiento, realmente te ciega, y no digo que ya lo olvidé por completo y que lo enterré en lo más profundo, ese no es el punto. Me di cuenta realmente de que me olvidé de mi misma.
De que si bien en nuestra relación hubo un balance de cosas que uno hacía por el otro, a medida que iba pasando el tiempo, ese balance empezó a verse desmedido. El dar por el otro empezó a ser un poco menos equitativo. Me dí cuenta de ciertas situaciones en las que me sentí como algo prescindible, como algo que estaba, pero que si faltaba no iba a tener demasiada importancia.
Me acordé de momentos en los que realmente me hiso sentir mal, como la última vez que me quedé a dormir a su casa y por demorarnos en la casa de Ludmila, empezó a llover. Y... En moto, lluvia, 40 minutos de viaje mínimo... Se la pasó el viaje insultándo a los 4 vientos. Incluso cuando ya llegamos a su casa, y me fui a cambiar con la ropa que me prestó la madre, escuché que ella lo retaba por tratarme de esa forma. ¿Es necesario, teniendo ya 23 años, que tu mamá te diga como tratar a la gente o a tu novia?
Eso es sólo un recuerdo que me quedó, entre tantos otros, aunque también me quedan volando en la cabeza algunos llamados y reproches. Típico que a las horas me estaba pidiendo perdón. Ya eliminé todos esos comentarios del facebook, videos míos, suyos, notas que alguna vez le hise, canciones que alguna vez le dediqué. Faltan unos mails, el cd con fotos que voy a tirar tipo frisbee a la vía del tren que tengo en frente de casa, y un par de boletos que guardaba de los viajes... Hoy quizás lleve el corazón fucsia para darselo a alguien, y un par de peluches-llaveros que ya no tienen el mismo recuerdo.
Ayer dí el último paso, entregué lo último que me "unía", por así decirlo, a él. Le devolví el saco de la madre que me prestó la última vez que nos vimos. Sí, después de casi un mes, ya lo tiene en sus manos de nuevo.
En otra etrada, explico bien cómo fue todo, pero hoy no.
No será de Radiohead, pero adoro The Prenteders.
No estoy triste, simplemente algo nostálgica y decepcionada.